Sinichi Tohei Sensei – Blog (español)

A continuación os mostramos las últimas entradas y el acceso a los últimos dos meses del blog en español de Sinishi Tohei Sensei.

Recomendamos encarecidamente su lectura y esperamos que disfrutéis de ella.

Últimas entradas del blog de Sinichi Tohei Sensei

Acceso a los dos últimos meses del blog de Sinichi Tohei Sensei

31 de Agosto 2022

Una impresión fresca

La pintora japonesa Yuki Ogura vivió hasta los 105 años. Una vez acompañé a Koichi Tohei Sensei a visitarla en su casa de Kamakura.

Yuki Sensei era la esposa de Tetsuju Ogura Sensei, uno de los maestros de Koichi Tohei Sensei, y cuidaba de Koichi Tohei Sensei cada vez que éste visitaba Kamakura para los entrenamientos Zen.

Cuando la visité, era bastante mayor y se alegró de volver a ver a Koichi Tohei Sensei con lágrimas en los ojos.

Aunque Yuki Sensei estaba en una silla de ruedas, seguía pintando todos los días. El día que la visitamos, estaba pintando un bodegón con plátanos como tema.

Según su familia, los plátanos habían ido madurando cada día y, en consecuencia, cambiaban gradualmente de amarillo a marrón y de marrón a negro. Debido a la lentitud de su trabajo, los plátanos del cuadro de Yuki Sensei también cambiaban día a día.

Finalmente, cuando vio su propia pintura de plátanos negros terminada, dijo.

«No parece tan delicioso. ……»

Si sólo quisiera completar el cuadro, podría haber sustituido simplemente los plátanos cada día. Me sorprendió la forma en que siguió pintando simplemente lo que veía y sentía, en un estado de pureza de corazón y alma.

Esto me hizo reflexionar profundamente sobre lo que significa pintar.


Después de esta visita, comencé mi «formación Uchideshi», el aprendizaje bajo la dirección de Koichi Tohei Sensei.

Hubo momentos en los que parecía que un gran muro se interponía en mi camino, y todo me salía mal. Esto no ocurrió una vez, sino muchas veces.

Un día, me acordé de repente de Yuki Ogura Sensei.

«Ya veo. No estoy viendo ni sintiendo lo que está delante de mí». Mi mente no estaba centrada en el momento presente.

Entonces me di cuenta de que, cada vez que Koichi Tohei Sensei explicaba algo importante o maravilloso, reaccionaba como si fuera la primera vez.

Cuando le acompañaba, a veces pensaba: «La última vez ocurrió lo mismo, así que debe haberlo olvidado». Pero en realidad, no era así. Por el contrario, era precisamente porque cada vez que dirigía su mente a algo, se encontraba en un estado completamente fresco, y por lo tanto sólo podía recibir impresiones frescas de ello.

Empecé a seguir esta forma de ver. Con la práctica, me di cuenta de que a menudo me había quedado atascado en mis experiencias pasadas, y mi mente no se centraba en lo que tenía delante. Al darme cuenta de esto. Aprendí a usar mi mente en un estado completamente claro cada vez.

Esto me hizo reflexionar profundamente sobre lo que significa la práctica.

Si entrenamos nuestro cuerpo, podemos utilizarlo mejor. La mente es lo mismo, si la entrenamos, podremos utilizarla libremente.

Si nos entrenamos para que nuestra mente vea con claridad cada vez que repetimos algo, no lo veremos como «lo mismo de siempre». En cambio, cada vez descubriremos algo nuevo.

Por el contrario, si vemos repetidamente los acontecimientos de nuestra vida cotidiana como lo mismo, desarrollaremos un hábito crónico y no tendremos inspiración ni descubrimiento en las cosas que experimentamos.

Cuando nos acostumbramos a que la gente haga algo por nosotros, podemos darlo por sentado. Entonces, ya no seremos capaces de sentir gratitud.

Esto es algo muy aterrador.

Durante una sesión de preguntas y respuestas en un curso de formación externa que impartí para una asociación de directivos, el propietario de un negocio me dijo que no le impresionaba nada de lo que hacía. Y ello a pesar de que su negocio iba bien, su familia estaba sana y no le pasaba nada.

Su rostro tenía una palidez apagada y no tenía ninguna vitalidad.

Cuando le pregunté qué le había parecido su experiencia en el entrenamiento de ese día, respondió: «Hoy ha sido divertido». Y entonces le pregunté: » ¿por qué no empiezas a practicar?».

Creo que el hecho de abordar algo por primera vez con todo su cuerpo, su mente y su espíritu empezó a convertir su mente en un estado de conciencia clara. Me impresionó mucho el hecho de que cuando aprobó el examen de promoción ¡estaba tan feliz como un niño!


Incluso ahora, en varios momentos, recuerdo las pinturas de Yuki Ogura Sensei.

¡Hoy es otro nuevo día!

(Editado por C. Curtis)

http://www.shinichitohei.com/english/

Traducción al Español: Antonio Tomas

Yuki Ogura