Dejando Ir – El Gran Significado por Curtis Sensei

A continuación compartimos la traducción del Shokushu «El Gran Significado» por Curtis Sensei.  Deseamos que lo disfrutéis como nosotros lo hemos hecho. Leer este texto es un gran regalo, pues esta cargado de sabiduría y realidad, de palabras claras y experiencia, y siempre invitándonos a sumarnos a esa experiencia de practicar y ser uno con el universo, uno con sigo mismo.

Muchas gracias querido Curtis Sensei,

Gassho.

Buenas noches. Esta noche estamos debatiendo sobre el capítulo 18 de nuestro libro Letting Go, que se titula «El Gran iSgnificado». Este capítulo surgió como resultado de una clase que se celebró en el viejo dojo de Duisburg, Alemania, hace algunos años. Cuando entré a dar clases, los estudiantes estaban casi todos de pie charlando en grupos, algunos de ellos aun no estaban en el tatami, y finalmente unos cinco minutos después de que se suponía que debíamos comenzar, tuve que pedir al profesor que fuera a pedirles que se sentaran para poder empezar la clase. Eso es lo que motivó este capítulo.
Puedes notar que al comienzo de este capítulo hay bastante sobre lo que yo llamo «el gran significado», o el verdadero valor, y cómo eso realmente ocurre en nuestras vidas. Y luego, el meollo del capítulo trata sobre los tres niveles de respiración. De hecho, este es el único capítulo en el libro en el que elegí hablar sobre la Respiración Ki más a fondo. Creo que se menciona en otros lugares, pero en ninguno está realmente detallado como en este capítulo. Y hay una razón para eso, por supuesto, que espero se haga evidente al final de esta noche.

Nuestra relación con el Sensei, con la enseñanza, con el dojo, con nuestros compañeros y con nuestros amigos y seres queridos, con nuestros vehículos y nuestras mascotas, y todo lo demás se basa en el respeto. Pero en la sociedad tenemos una idea bastante deformada de respeto, porque creemos que hay un sujeto y un objeto, porque pensamos que tu estás ahí y yo estoy aquí, de modo que creemos que cuando te respeto estoy haciendo algo por ti, y como tal espero algo a cambio. Por ejemplo, podría pensar que si respeto el bokken antes de recogerlo estoy haciendo algo para cambiarlo. Pero eso es superstición. Eso no es posible. No puedo hacer nada para cambiarte y no puedo hacer nada para cambiar el bokken. Todo lo que hago o percibo, o practico en mi vida, es lo que hace que mi vida sea lo que es, para bien o para mal. Es por eso que no podemos quejarnos cuando alguien no está actuando de la manera en que queremos que actúe.
Así que este es, para mí, un capítulo realmente importante, si podemos entender de qué estoy hablando en términos de respeto. Por supuesto, al principio, cuando aprendemos a seguir la etiqueta y aprendemos a respetar los elementos del dojo. Por ejemplo, respetamos las armas de Suzuki Sensei y no las usamos ya que, de esa manera, son especiales. Respetamos al Sensei, respetamos el dojo en sí y todo en él. Nos inclinamos mucho, mantenemos una actitud abierta y generosa de corazón y llena de bondad amorosa todo el tiempo, por lo que todo esto es maravilloso.

Pero esta es la práctica Keiko. Quiero decir que esto es rudimentario, esta es una práctica parroquial. Cualquier tonto puede practicar de esta manera. Por favor hazlo, por supuesto. Pero tarde o temprano tenemos que comenzar a entender lo que Tohei Sensei quiere decir cuando dice que:

La esencia de nuestra práctica es reconocer esta unidad, esta no separación, este no-dos, esta Fusoku Furi, sin conexión, sin separación. ¿Muy misterioso?

Solo es misterioso porque creemos que el mundo está hecho de muchos objetos y pensamos que al respetar esos objetos, nos tratarán mejor y de esa manera nos convertiremos en personas más felices, más satisfechas, más respetadas y más amadas. Así que esta es una manera muy egoísta de comportarnos.

Muy bien, déjame leer algo del capítulo:

Quiero que reconozcáis y apreciéis el valor de la vida. La manera en que tratáis el mundo es la manera en que el mundo os trata a vosotros. Cuando os interesáis y hacéis todo como si fuera algo sagrado, entonces de verdad lo es. De esta manera, vivís una vida bendita. Vivís una vida completa. A esto lo llamamos ser uno con el universo, existir sin separación, sin aislamiento y por lo tanto sin sufrimiento. Cuando estáis sentados u os estáis preparando para entrenar, prepararos como si fuerais a ver a vuestra amante. Si valoráis la vida, la vida os valorará. Hay un misterio en esto que hay que descubrir.

Si le quitáis importancia a algo o lo tratáis como de costumbre, entonces eso reduce el significado para vosotros y os crea una vida sin trascendencia. ¿Cómo esperáis avanzar al nivel más refinado de la conciencia cuando vuestra costumbre es la de reducirlo todo a su mínimo nivel – el nivel habitual?. Tal vez podáis comprender y mejorar vuestra práctica.

Alguien me preguntó hace poco qué es el nirvana y si a la respiración Ki sin distraerse se le puede llamar nirvana. Lo que llamamos nirvana es sencillamente lo que experimentamos en este momento, con el elemento adicional de un estado elevado de conciencia. Debido a esta conciencia, la frecuencia de la vibración mental es muy intensa y sutil. El nirvana es esta experiencia misma de la vida, sin añadir ninguna resistencia a lo que se nos presenta. Esto quiere decir que aceptamos todo tal como es sin la distracción del deseo de alterarlo de alguna forma. Cada vez que sucede la menor distracción de este estado, es como tirar una gran roca en una charca. Al hacerse más y más pequeñas las distracciones, la charca de la mente se hace más y más mansa. Entonces no solamente se puede ver un reflejo claro en la superficie sino también se puede ver en la profundidad. Tan solo quince minutos de respiración Ki sin distracción puede conducir a este estado, aunque puede llevar años llegar a este nivel. Por eso es importante que practiquéis cada día.

El aprendizaje de la respiración Ki es una oportunidad. Si no hubierais oído hablar de ello, no tendríais la oportunidad. La única manera de comprender es con la práctica. Os he comentado antes que ya os habéis metido en un lío puesto que lo habéis escuchado; ahora tenéis un problema. En el Tibet hay un refrán: «Quizá sea mejor no comenzar. Pero una vez comenzado, es mejor terminar».

Es obvio que quiero que practiquéis porque esto no me hubiese sucedido si yo no lo hubiera hecho, y quiero que lo compartáis conmigo. Si mis maestros no me hubieran dicho que practicara la Respiración Ki, entonces no lo habría practicado. Y si no lo hubiera practicado entonces nada de esto habría sido posible. Esto no es solo para algunos. Es para todos.

Tenemos una mente estructural. La conciencia shoga (relativa) del individuo está compuesta de estructuras relativas que se repiten. Así que por supuesto van a seguir apareciendo y apareciendo en forma de pensamiento. No luchamos contra esto ya que, como habrás notado, la lucha solo crea más perturbación en la mente. Considera un pensamiento que aparece como un test de Ki, nada más. Cuando tomas un test de Ki, estás plenamente consciente de la persona que te da el test y recibes a la persona con brazos abiertos. Pero no debes distraerte con esto. Igual que con un test de Ki, no haces nada con la experiencia, nada más lo dejas. Tal vez quieras seguir el pensamiento que aparece. Y si lo haces, te encontrarás de repente al otro lado del mundo, así de fácil. Si seguimos cualquier pensamiento caprichoso, entonces nos perdemos. O sea que mejor no te pierdas. No lo sigas. Sencillamente se trata de mantener la integridad y no dejar que el pensamiento o impulso te la quite. Pero al mismo tiempo hay que reconocer que el pensamiento es parte de ti. No es nada ajeno y por lo tanto no es nada malo ni bueno. Una parte de ti quiere que elimines el pensamiento porque te molesta. Te distrae y se supone que eres el maestro de la respiración o de la meditación. Olvídate de ello. Solo el punto uno. No te pongas en contra del pensamiento ni lo sigas. Permite que aparezca nada más. De cierta manera es como el vapor. Llega y se puede ver, pero si dejas que se quede en el calor de la conciencia, entonces muy pronto se va.

En esos momentos es de gran ayuda seguir el ciclo de la respiración. Porque te olvidarás y seguirás los pensamientos. Cuando suceda y de repente te des cuenta que estás en otra parte, tan solo vuelve a la respiración. Vuelve nada más. No te critiques. Pase lo que pase cada vez, tan solo volvemos a la respiración. Si alguien te interrumpe, no digas «Estoy haciendo mi práctica. ¡No me interrumpas»! No. Ocúpate de lo que la persona necesita, luego vuelve, siéntate y sigue la práctica de respiración como si nada hubiera sucedido.

Todo necesita un comienzo. Esto es lo más difícil. Cuando tengas el ímpetu y establezcas una rutina normal, entonces se hace mucho más fácil. Ni se te ocurra pensar que puedes demorar esta práctica hasta que estés mayor y mejor preparado. No hay razón en absoluto para decir que debes estar mejor preparado de lo que estás ahora mismo. Debes comenzar tan pronto como sepas de ello, sin demora. Esto es respetar la vida, valorar esta experiencia de la vida por lo que es. Esta es tu oportunidad. Si le faltas al respeto, quizá le faltes al respeto a la oportunidad entera de la vida.

En este texto menciono la integridad, sobre la que me gustaría decir un par de cosas antes de iniciar las preguntas.

En nuestra sociedad, tendemos a pensar en la integridad como la capacidad de alguien para seguir un conjunto de reglas, una brújula moral, como lo llaman, o un código. El presidente Bush tenía una palabra para ello: «Creencias fundamentales». Este es su código moral al que se supone que debe adherirse. Y si lo haces, entonces te dirán que tienes integridad. Pero yo digo que esto no es integridad. Esto es solo ser esclavo de un código de creencias. La integridad, como lo discuto en este capítulo, en mi experiencia al menos, es ser fiel a nuestro derecho de nacimiento.

No se trata de actuar de una manera determinada. No hay nadie que vea esto desde afuera y diga: «Debes hacer esto y esto y esto». una vez más, si lo hacemos así, no estamos respetando a los demás y no estamos respetándonos a nosotros mismos. Ya sabes, todos tenemos  una estructura de creencias diferente, todos tenemos un conjunto diferente de condicionamientos en el pasado, podemos tener diferentes opiniones sobre cómo pensamos que se debe actuar, algunos son cristianos, algunos budistas, algunos musulmanes y algunos no tienen ninguna creencia en absoluto y entonces su código se llama de otra manera, pero sigue siendo todo creencia. Y eso está bien. cualquier cosa a lo que quieras aferrarte o usar para guiarte en la vida, está bien. Lo entiendo, pero no es eso de lo que estoy hablando como integridad, y no tiene nada que ver con esta práctica. Esta práctica es amoral. No es inmoral, es amoral. No tiene ningún contexto moral en absoluto. No hay creencia. Estamos hablando de practicar.

En realidad practicar simplemente significa estar en el presente con plena conciencia.

¿Sí? La práctica es estar en el momento presente con la mayor conciencia posible.

Así que si estamos practicando, entonces estamos ejerciendo nuestra verdadera integridad. Y si no estamos practicando, no importa cuán buena sea la persona que somos ante los ojos de la sociedad o los ojos de nuestros amigos o los ojos de nuestros seres queridos, en última instancia, no tiene ningún sentido para ti. Cuando mueras, eso desaparecerá. No tiene sentido, finalmente. Puede tener un enorme impacto en la forma en que tu vida progresa, eso es cierto. Pero en última instancia, no es la cuestión. Y no es la cuestión punto porque no termina el sufrimiento, o la lucha. Y ese es el problema.

La práctica es poner fin a nuestra lucha, y mientras estemos tratando de cumplir una cierta idea acerca de cómo ser, sin duda vamos a encontrar con oposición y por lo tanto, lucha.

Podría ser como estar tratando de robar la billetera de tu vecino, o  estar tratando de dar la cartera robada a otro vecino. En la sociedad esto generalmente se considera malo y bueno, respectivamente. Pero en cualquier caso, habrá oposición que surja de dentro o fuera. Y como resultado de intentar llevar a cabo una acción y encontrar una oposición, existe lo que llamamos sufrimiento.

En Rusia, varios estudiantes me preguntaron acerca de la felicidad. Parecían estar muy preocupados por la felicidad. ¿Puede esto traer felicidad, esta práctica? Y tuve que decirles «No». Si quieres la felicidad, también tendrás que sentir dolor, porque esa es la otra cara de la felicidad. Cuando vas a por la felicidad, a veces conseguirás la felicidad y otras veces te decpcionará y sentirás dolor. E incluso cuando consigues la felicidad, no durará. Y tendrás que trabajar más duro para conseguir más felicidad. Y no importa cuánta felicidad consigas, nunca es suficiente. Es el síndrome del fantasma hambriento. Necesitas más y más y más. Nunca hay suficiente dinero para satisfacer a una persona codiciosa.

Así pues, esta noche quería hacer estos comentarios sobre el respeto y la integridad, porque en realidad esa es la esencia de este capítulo, aunque la mayor parte trata sobre la Respiración Ki. La razón por la que la Respiración Ki está en este capítulo es porque la forma de aprender a mantener tu integridad es practicar Respiración Ki y Meditación Ki. Porque cuando lo hacemos, esas prácticas nos ayudan a desarrollar nuestra capacidad de estar en el momento con atención, que es mantener nuestra integridad. Por eso la respiración es una parte tan importante de este capítulo.

Así pues, ahora si tenéis preguntas, por favor pregúntadme.

Estudiante: ¿Qué quiere decir con «felicidad»? O, ¿cuál es su explicación de lo que piensa que los rusos querían decir con felicidad? Quiero decir, usted dijo que la felicidad es algo que necesariamente tienes que seguir persiguiendo y una vez que la consigues necesitas obtener más y más. Y eso no me queda claro.

El Dalai Lama dice que las personas en el oeste siempre le preguntan acerca de la felicidad, y que la inferencia lógica es que son infelices, de lo contrario no estarían preguntando acerca de la felicidad. Tenemos en nuestra mente una idea de felicidad y la experimentamos fugazmente, aquí y allá. Algunas veces en nuestra vida tenemos mucha, cuando nace un nuevo bebé, por ejemplo, eso es algo que estamos experimentando ahora mismo en mi familia. Y luego, a veces, alguien que te importa desaparece y entonces tienes un tiempo de infelicidad. Las dos van juntas. No puedes tener una sin la otra.

Así que lo que quise decir al deciros que esta enseñanza no trae la felicidad, es que no te trae algo temporal, y si lo hiciera, no lo estaría practicando delante de vosotros, porque no solo quiero eso. No significa que no disfrute de la vida. No significa que no tenga felicidad o placer, infelicidad o dolor. Sí, eso es todo. Pero eso va a estar ahí para todos todo el tiempo, pase lo que pase. Es el mundo relativo.

Así que la práctica es aprender a experimentar completamente, sin resistirse. Y esto nos da una sensación de plenitud.

Pero no lo llamaré felicidad, por la forma en que usamos la palabra felicidad en inglés, o en cualquier otro idioma para el caso. Todas las sociedades son iguales en esto. Todo el mundo se aferra a un futuro. Es por eso que El Secreto es un libro exitoso, porque dice: «Puedes ser feliz. Te mereces ser feliz. Puedes perseguir este sueño de felicidad y se hará realidad. Simplemente manipula tu vida de esta manera y tendrás un resultado feliz». A todo el mundo le gusta eso, porque eso es lo que todos anhelan creer. Pero el libro se desvanecerá en dos o tres años, porque todos verán que nada ha cambiado en su vida.

Por eso dije lo que dije sobre la felicidad. Es una buena pregunta, «¿Qué quieres decir con felicidad?» Y la forma en que hicieron esa pregunta dejó bastante claro sobre lo que estaban hablando. ¿No puedo encontrar felicidad en mi trabajo?¿No puedo encontrar la felicidad en mis relaciones?¿No puedo encontrar la felicidad en el Aikido?

Voy a decir una cosa más sobre eso.

Sabes que es importante tener una mente positiva. Si eres negativo y te quejas todo el tiempo y no aceptas cómo son las cosas, por supuesto que vas a ser muy infeliz. Cuanto más puedas aceptar lo que sucede en tu vida, más fácil será para ti.

Pero cuando es algo muy doloroso, no quisiera extenderme para decir que te hace «feliz» aceptarlo, pero lo sabes. Tienes un sentido de integridad, de plenitud, que no se puede obtener con la adquisición de afecto o dinero o bienes o personas. Sabeis que hablo continuamente con gente que es exitosa y es muy revelador. Nunca hay suficiente. Jeff y yo fuimos a visitar a un cliente en Connecticut. Tiene cinco coches que cuestan más de $700.000 o $800.000 cada uno, algunos de ellos más de $1.000.000 y ni siquiera los conduce. Y se está comprando dos más.  Le dije «¿Qué estás haciendo? Solo puedes conducir uno». Y él dijo: «No se trata de conducir». Tendrá que seguir comprando más. Bueno, se lo puede permitir, así que está bien. No lo estoy criticando. Pero sí aprendí algo. Algo fue confirmado, un poco más profundo para mí.

Estudiante: El Shokushu esta noche habló sobre el «éxtasis supremo». ¿Puede diferenciarlo de muy, muy, muy feliz?

Tal vez no objetivamente. No estoy seguro de lo que me estás pidiendo que te proporcione allí. Esto es experiencia. Cuando experimentas lo que Tohei Sensei se refiere como el «éxtasis supremo de ser uno con el universo», entonces sabes la diferencia entre eso y muy, muy feliz. Muy feliz es alegre, te has salido con la tuya, has conseguido lo que querías, te has enamorado, o acabas de ganar la lotería, o acabas de conseguir algo nuevo que piensas que es realmente genial. Eso es muy feliz.

Y esa cosa que acabas de recibir morirá, o te será quitada, o se desgastará, o de alguna manera morirás, lo que sea. Algo ocurrirá y desaparecerá. Y entonces serás muy, muy infeliz. Así que felicidad / infelicidad no se relaciona de ninguna manera con lo que Tohei Sensei se refiere como el éxtasis supremo. La experiencia del éxtasis supremo no es similar a la felicidad que acabo de describir. Una vez más, se puede decir que es semántica, pero tenemos que elegir algunas palabras para usar, así que quizás sea mejor para mí elegir una palabra, y luego definirla para vosotros para que sepáis a qué me refiero con esa palabra. Porque todo el mundo ya conoce estos estados a los que me refiero, o al menos es consciente de que el vértigo del feliz cumpleaños no puede ser el mismo que el supremo éxtasis. O si te lo imaginas, debes ser un poco infantil.

Sí. Si realmente quieres saber, por supuesto, tienes que practicar más para profundizar más. Y tal vez ya lo sabes y solo querías oírme decir eso. No te estoy juzgando de esa manera, pero esa es la respuesta.

Estudiante: Sensei, decías que buscar el respeto de los demás, el respeto de tus posesiones y el respeto de las cosas en tu vida, es diferente a esa integridad de la que estás hablando. Me pregunto por el otro lado. La mayoría de nosotros también está buscando el respeto de los demás, así que si no conseguimos el respeto de nuestros hijos o nuestro cónyuge o de nuestro jefe, nuestros políticos, o lo que sea, nos sentimos muy agitados y es un gran problema. ¿Eso está relacionado? ¿Es ese el mismo error?

Por supuesto. Todos somos humanos y cuando alguien no nos respeta nos duele, ¿verdad? Cuando crecemos, se nos enseña a respetar a los demás para que nos respeten. «Haz a los demás lo que quisieras que te hicieran a ti». Esa es la Regla de Oro. Es la manera de estar en la sociedad. Esa es la manera en que aprendemos a tratar a los demás, para que nos traten en consecuencia. Es un motivo muy egoísta. Esto es a lo que me refería con detalle. No estoy diciendo que está mal. Es muy sabio. Si insultas a la gente todo el tiempo, no vas a ser muy popular, y todo el mundo va a estar insultándote, y vas a sentir dolor, dolor e infelicidad todo el tiempo, hasta que finalmente es demasiado y tu te rindes.

Por lo tanto, por supuesto, es muy sabio aprender a respetar a todos los demás, sin preferencia, sean quienes sean, personas sin hogar, razas diferentes, géneros diferentes, edades diferentes. Sí, es muy importante respetar a todos. Pero entiende por qué, y no confundas eso con la práctica. Esta es la cuestión que estaba tratando de apuntar. No estoy diciendo que algo este mal en eso. Estoy diciendo que no confundas eso con la práctica. La práctica es ser fiel a ti mismo, tener integridad, ser fiel a tu derecho de nacimiento, fiel a lo que realmente eres. ¿Y qué es eso? ¿Es esto una compilación estructural de la sociedad? ¿Es eso lo que realmente eres? Es eso a lo que estás siendo fiel cuando honras y respetas a los demás. Lo digo una vez más, no está mal. Entiende lo que estoy diciendo. No estoy haciendo juicios sobre estas cosas. Pero es muy importante entender lo que hacemos y por qué lo hacemos, porque sin eso, no podemos descubrir lo que queda cuando todo eso se desprende. La mayoría de las estructuras sociales, la mayoría de las estructuras religiosas, enseñan que eso es todo, eso es suficiente. Pero es una estructura de creencias. Tal vez esa es mejor que otras estructuras de creencias, pero sigue siendo una estructura de creencias.

Estudiante: ¿Puedo preguntar un poco más sobre esta cuestión? Más específicamente, con esta integridad de la que usted está hablando, ¿cómo cambiaría nuestra necesidad de ser respetados?

Bueno, estamos rozando la especulación, pero creo que necesito decir algo sobre eso. Digo que está rozando la especulación porque realmente no puedo decir «en teoría». Mientras busquemos  el respeto de los demás, o confiemos en otros para sentirnos estables, estaremos forzados a ser perturbados, porque no podemos confiar en los otros, al menos de esta manera, y en especial cuando es precisamente lo que buscamos.  ¿No te has dado cuenta de que cuando estás buscando el respeto de tu pareja, es cuando más parece que no lo estás recibiendo? Y luego se pone peor y peor porque quieres más y más y te fijas todavía más y parece que recibes cada vez menos respeto del que mereces y necesitas?. Las personas no están para eso. Los otros son un espejo. To ho ka mi e mi ta me.  «Con la espada afilada de mi voluntad, yo penetro el universo espejo, y pulo mi caracter como una hermosa bola de cristal».

Hablamos de que tratar a los hombres y las mujeres  como objetos sexuales es despreciable, pero, hey, tratamos a todo el mundo como objetos todo el tiempo. Siempre que necesitamos determinadas cosas de ellos, son nuestro objeto de necesidad. Son como nuestros títeres, y tienen que saltar y responder de la manera que queremos. Esto es repugnante, y sin embargo es nuestra naturaleza. Créedme, lo sé por experiencia personal. Y es lo más difícil de ver y aceptar, porque es muy doloroso. Lo queríamos de nuestra madre, y no lo conseguimos, porque no era perfecta. Ella tenía un marido, tenía otros hijos, tenía un trabajo, lo que sea. Y lo hemos estado buscando durante el resto de nuestra vida, buscando desesperadamente. Pero las otras personas no están para eso. Y si piensas que lo están, serás devastado. Será sólo un insulto tras otro, si esa es la mentalidad que tenemos.

Así que, aprender, crecer, madurar, es aprender a no tratar a otros de esa manera. O al menos, cuando nos vemos haciendolo, darnos cuenta de que lo estamos haciendo. No quiero decir que «no debes»  o «no deberías», sino que veas lo que estás haciendo. Obsérvalo. Y cuanto más practique esta visión, más desarrollarás la capacidad de estar consciente en el momento presente, más podrás darte cuenta de tu naturaleza humana. Te darás más cuenta de las estructuras de creencias y los mecanismos reactivos repetitivos que están en juego. Y adivina qué: cuando estás tratando a los demás como objetos, de esa manera, no estás amando a nadie, ni a ti mismo, ni a ningún otro.

Estudiante: Usted habló sobre la integridad y los valores fundamentales y cómo eso no es realmente lo que quiere decir con integridad. Usted también habló, en este capítulo, de tratar todo como si fuera sagrado. Así que encuentro un reto aquí. Cuando usted trata algo como si fuera sagrado, lo está tratando de esa manera con cierta cantidad de, a falta de una mejor palabra, respeto o integridad. Esto no tiene tanto que ver con que quiero que me respete por la forma en que estoy manejando algo. Pero si es sagrado para usted, eso significa que usted lo ha mirado y ha decidido que es el modo en que debe tratarse para que sea sagrado. Si usted está haciendo las cosas de esa manera, entonces no son necesariamente de falsa integridad, como cunado quiero que alguien me respete. Pero si usted lo está tratando de esa manera porque lo ha mirado y ha decidido que es la manera en que debe manejarse para tratarlo como sagrado, entonces ¿dónde está la diferencia allí? ¿Tiene esto algún sentido para usted?

Describes muy bien casi todo lo que dije sobre eso en este capítulo. Hablábamos antes sobre el supremo éxtasis y la felicidad. En este caso estamos hablando de tratar algo como sagrado, a lo que llamo, actuar con integridad, y queremos tener cuidado para asegurarnos de que no estamos tratando algo de cierta manera para obtener algo a cambio.

Estudiante: Muy cierto.

Eso es lo que la sociedad llama integridad. ¿Correcto? Por tanto, yo quería hacer esa distinción, que esto es la integridad de la práctica, que no tiene «debes» o «no debes», no tiene expectativa de recompensa. Es intoku. No puedes dejar que tu mano derecha vea lo que está haciendo tu mano izquierda. Si albergas cualquier nefasta necesidad de sacar algo de tu acción, entonces tu acción es, bueno, no es sagrada. No quiero llegar demasiado lejos acerca de esta idea de lo sagrado, porque se trata de una palabra cargada, y por lo tanto peligrosa para utilizar incluso aquí.

Este es un tema muy difícil, y creo que te has dado cuenta mientras lo desarrollabas. Es un tema difícil de aclarar. Porque toda nuestra sociedad lo ha enterrado por tanto tiempo que es un desafío sacarlo a la conciencia, para que puedas verlo claramente:  «¡Oh Dios mío, yo y todos los que respeto en mi vida hemos estado haciendo esto para aprovecharse!» ¡¿Cómo estar con alguien y no requerirle nada?!  Bueno, muy difícil.

*Así que todo este proceso de práctica, parte de él y tiene que ser conceptual. Parte de ello es que tenemos que ver la diferencia entre estas cosas. Tenemos que ver qué es lo que hacemos. Aviso; es lo que dije En el capítulo 5, como la primera etapa de la práctica. Primero tenemos que notar que esto es lo que estamos haciendo. Si no nos damos cuenta, si no podemos hacer esa distinción entre el verdadero respeto y el falso respeto, la verdadera integridad y la integridad impulsada por la sociedad, si no podemos distinguir entre ellos, entonces seremos esclavos de Satisfaciendo la necesidad exterior, resolviendo problemas fuera. No hay nada malo en resolver problemas, pero seremos esclavos hasta que morimos. Todo el mundo tiene que resolver los problemas, pero lo hacemos cien por ciento en el momento, sin un interior o un exterior.

Así que es todo acerca de cómo ser, no qué hacer. Cómo practicar verdaderamente, no, debes hacer esto y no debes hacer eso. Todo está bien. Todo. Según esta práctica, no hay una regla como esa. Suzuki Sensei siempre me lo pegaba en la cabeza. Nunca le digas a los estudiantes que deberían o no deberían hacer eso. No usó la palabra, pero quiso decir que esto es una práctica amoral. No hay aquí ninguna estructura moral. A pesar de que la estructura moral se plantea todo el tiempo en el dojo, se presenta frente a la sede de Vis en Japón todo el tiempo, surge en la sociedad todo el tiempo. Quiero decir que cada uno de nosotros está constantemente siendo presionado de alguna manera para ser moralmente correcto. Como si eso fuera parte de la práctica del Aikido. Así que otra vez, aviso. De alguna manera, es bueno estar moralmente en línea con la sociedad en la que estás. Pero observa lo que es, para que no seas esclavo de ella y no lo hagas ignorante o engañosamente.

Estudiante: Quiero decir que no puedes hacerlo simplemente porque la sociedad lo dice o simplemente porque piensas que ganarás el respeto de alguien más. Usted tiene que hacerlo porque lo ha percibido y ha decidido que ésta es la manera que debe ser manejada.

Sí. Recuerde, cómo ser, no qué hacer.

Estudiante: ¿Pero no es un juicio moral, Sensei? ¿Y no dijo que esto es una práctica amoral, y no hay manera de decir que una cosa es mejor que otra? Y sin embargo, durante toda la noche ha estado diciendo que no tratemos a otra persona como un objeto, etc.

No estoy hablando del valor real, estoy hablando del hecho de que parece que hay discernimiento acerca de cómo uno actúa. De acuerdo con esta práctica, hay una buena. Hay un buen camino y un no buen camino, y eso es un juicio. ¿Cuál es tu pregunta?

Estudiante: Bueno, ¿cómo puedes decir que no hay juicio moral y luego decir que hay una mejor manera y una manera menos mejor de estar con los demás.

Ok, gracias. Esa es la pregunta que quería. (Otro estudiante levanta la mano) ¿Quieres responder a eso? Quizá responda esto por ti, ya veremos.

Estudiante: Cuando dices moral; estás hablando de elección y el capítulo dice que sólo hay una opción y que está presente.

Bien, déjeme decir esto sobre eso. Sí, cuando dices moral estás hablando de hacer una elección. Pero cuando se refiere a la moralidad, usted está hablando de una elección basada en condicionales de entrada. En otras palabras, cuando hacemos una elección moral, hemos adoptado esa postura, o esa creencia, o la necesidad de hacer esa elección, de nuestros padres o de nuestra iglesia o de la sociedad, la escuela o en alguna parte. Lo hemos conseguido en alguna parte. Cuando un niño nace, no tiene conciencia, no hay superego. Esto es construido por la sociedad en que él o ella vive, durante un período de tiempo.

Esta es una buena pregunta porque esto es exactamente lo que trata el capítulo. En otras palabras, esto es lo que he estado tratando de usar las preguntas del estudiante para ayudar a refinar esta distinción entre hacer algo, hacer un juicio sobre algo y poner una demanda sobre usted o alguien basado en ese juicio, que está haciendo algo, Y sólo ser. Supongo que puedes decir que mantener el punto es una opción. Siempre digo que es la única opción verdadera con la que nos enfrentamos. Pero no estoy diciendo que hay un lado oscuro en contraposición a eso. En otras palabras, es como observar. Se está despertando a lo que realmente está pasando en la condición relativa, no hacer una elección basada en esa visión relativa, o la programación previa en nuestro carácter. De una manera puedes decir que es una elección basada en la experiencia, porque cuanto más practiques, más te das cuenta de que no vas a sufrir tanto si solo resides en el Punto.

Estudiante: Así que es bueno.

Bueno, no usaría esa palabra, porque es engañosa. ¿Lo ves? En otras palabras Tohei Sensei dice que:

El Punto es el punto de transición entre lo relativo y lo absoluto. Si usas el Punto como si fuera algo relativo, bueno o malo, entonces no es el Punto. Porque si vas a mirar allí, no está ahí. No existe como tal, como una cosa.

Creo que te dejaré con eso esta noche. Puedes sentarte con eso por la mañana. ¿OKEY?

Muchas gracias a todos.

Este es un texto original de Curtis Sensei, el cual ha sido traducido por la Ki Society España. El cual agradecemos profundamente a Curtis Sensei por transmitirnos estos textos y permitirnos traducir y publicar los.

Basado en el capítulo 18 Letting go de Curtis Sensei.

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